Pacto de socios para una fábrica de puertas: esta es nuestra historia

Las empresas de las que son socias varias personas requieren de mucha comunicación para que se disponga de la posibilidad de tener éxito con la actividad que desempeñan. Y es que cuando son varias las personas que van a tomar las decisiones hay que tener claro que la conexión entre unos y otros tiene que ser la mejor posible. En caso de que no sea así, la inestabilidad va a ser una de las señas de identidad de un negocio y seguro que sabéis que, de ese modo, alcanzar cualquier objetivo que nos podamos poner va a ser muy difícil de conseguir, por no decir imposible.

En el artículo que habéis empezado a leer vais a conocer una historia, la historia de un negocio del cual he sido uno de los socios y que desde luego ha tenido éxito principalmente porque la comunicación ha sido uno de los grandes pilares. Pero ojo, que la subsistencia del negocio no ha sido nada fácil porque se ha tratado de una fábrica de puertas, que fue uno de los sectores que más sufrió los efectos de una crisis económica como la del 2007, de la que más adelante os voy a hablar. Se trata de una empresa a la que dimos vida en el año 2000, en pleno boom inmobiliario en España, algo que nos hacía sentir que teníamos muchas cosas que ganar y pocas que perder.

Lo cierto es que las cosas empezaron francamente bien porque teníamos un montón de trabajo y tuvimos que ampliar la plantilla muy pronto. Éramos seis socios y todos nos llevábamos bastante bien porque habíamos sido amigos durante muchos años, así que nos sentíamos con la confianza de compartir opiniones y respetar los acuerdos y las opiniones que los demás pudieran tener. Eso fue importante para que la empresa empezara a conseguir una buena reputación más allá de la zona en la que nos ubicamos y tuviéramos pedidos ya no solo de ciudades españolas como Madrid o Barcelona, sino también de países como lo son Alemania o Suiza.

Eso sí: llegó el año 2007 y las dudas empezaron a florecer porque ya se vislumbraba peligro con la caída de algunos bancos estadounidenses y los efectos que eso podía provocar en más de medio mundo, algo que terminó sucediendo y que afectó especialmente a nuestro sector, al haber estado este conectado de manera directa al de la construcción, el más afectado por aquella crisis tan brutal. Una noticia publicada en la web de El Economista en el año 2008 informaba de que la crisis de la construcción elevó en un 51% el cierre de empresas en el año anterior. Nosotros nos salvamos, pero tengo que decir que lo pasamos realmente mal.

Estábamos bastante fastidiados en términos económicos por aquella época porque el número de pedidos empezó a descender de una manera bastante considerable. Tuvimos que empezar a tomar decisiones que no nos gustaban nada, como despedir aparte del personal. Aun así, las cosas no mejoraron porque las cosas no mejoraron de manera inmediata con el paso de los años. Ya sabéis que, aunque esa crisis comenzó en el año 2007, los efectos se extendieron durante mucho tiempo más. La verdad es que teníamos que tomar otro tipo de decisiones si queríamos que el negocio continuara existiendo. De lo contrario, en poco tiempo estaríamos echando el cierre de manera definitiva.

Se nos presentó una solución para la situación de crisis económica que estábamos viviendo y que estaba afectando a nuestra fábrica de puertas. Tuvimos una propuesta de parte de una persona que conocíamos y que quería entrar a ser socio de la entidad. La verdad es que nos interesaba porque se trata de un buen emprendedor y que contaba con dinero, con liquidez, que podía invertir en nuestro negocio. Lógicamente, tuvimos que tomar una decisión y dimos el visto bueno a la operación. Eso sí, tuvimos que hacer algo que solo habíamos hecho en el momento de la constitución del negocio: hacer un pacto de socios, que es una cuestión de la que hablan normalmente en el despacho Calero, abogados que están especializados en derecho financiero, fiscal, jurídico y contable y con 50 años de experiencia en el asunto. Ellos apuntan que hay 3 situaciones en las que es necesario un pacto de socios: el momento de la constitución del negocio (el pacto ya lo habíamos llevado a cabo en su día), cuando se incorporara un nuevo socio (la situación que os estoy describiendo) y cuando se busca financiación externa.

Llevamos a cabo el pacto de socios y se incorporó aquel emprendedor que venía a solucionarnos un poco la vida ante la situación que se nos había presentado. La empresa salió adelante sin grandes éxitos, aunque el éxito en aquella época consistía básicamente en sobrevivir, y cuando la crisis fue menguando, hacia mediados de la década siguiente, las cosas volvieron a funcionar como lo habían hecho durante la primera fase de nuestra historia, la que se comprendía entre los años 2000 y 2007. Volvimos a tener la necesidad de contratar personal, que es algo mucho más alegre que tener que despedirle, y los beneficios volvieron a crecer en tanto en cuanto volvimos a tener pedidos de todo nuestro país y de algunos países de la Unión Europea.

La situación entre las personas que somos socias del negocio ha seguido funcionando muy bien. A pesar de que ahora somos uno más y que el séptimo miembro no era parte de un círculo más cercano en cuanto a amistad como el que teníamos los otros seis, ha seguido habiendo ese respeto en la toma de decisiones del que os hablaba más arriba. Y claro, cuando las cosas se hacen así, es mucho más fácil que el trabajo en una empresa esté mejor organizado y que la productividad sea mucho más alta que en cualquier otra situación. Nos hemos esforzado mucho en que sea así y lo que esperamos es que continúe esta dinámica durante mucho tiempo más.

¿Cuál es la realidad en otras empresas? 

Supongo que hay empresas de todo tipo y en las que suceden cosas de lo más variopintas. Nada de lo que yo diga a continuación se puede extrapolar al conjunto del mundo empresarial español o internacional. Al menos en lo que en nuestra zona respecta, tengo que decir que las empresas que están constituidas por varios socios suelen presentar dificultades para llegar a acuerdos y, por tanto, cuesta mucho que las decisiones que se tomen salgan tan bien como se espera de ellas. Ni que decir tiene que esto tiene una influencia sobre todo lo que pueda suceder después en el negocio.

En otras fábricas de puertas que constituyen nuestra competencia, sabemos que los socios no tienen la comunicación que tenemos en la nuestra y somos perfectamente conscientes de que eso supone una enorme ventaja para nuestro negocio. Cuando hay buena comunicación, las decisiones se toman rápido, incluso después de habernos tomado un tiempo para debatir. Pero cuando esa comunicación entre los socios no es tan buena, incluso las decisiones más obvias y lógicas se demoran. Y ya sabemos que, en el mundo de los negocios, cuanto más rápido se hagan las cosas (sin sacrificar el hecho de hacerlas con la cabeza fría), mucho mejor.

Somos conscientes de que estamos en un sector rentable 

Otra de las grandes ventajas que tenemos en la actualidad es que nuestro negocio se encuentra enmarcado en un sector que funciona bastante bien ahora mismo. Así lo pone de manifiesto la noticia que se publicó en la página web de Cic Construcción y que asegura que el sector de puertas y automatismos en España factura un total de 500 millones de euros y suma 200 fabricantes. Ni que decir tiene que la cifra económica es bastante positiva y que hay que continuar haciendo que crezca, puesto que eso va a deparar buenas noticias tanto para nuestra economía nacional como para nosotros en particular.

Estamos convencidos de que hay muchas cosas buenas esperándonos de cara al futuro. En España, urge construir vivienda según lo que estamos viendo en los últimos años. Y para que esas viviendas sean construidas, es necesario que alguien fabrique puertas, que es la actividad a la que nosotros nos dedicamos. Estamos bien situados en ese sentido, pero ninguno de los siete socios que componemos nuestra empresa se quiere relajar en absoluto, puesto que todos y cada uno de nosotros somos conscientes de que, por muy buena que sea nuestra situación actual, como no haya una buena comunicación y respeto entre nosotros, todo se puede venir abajo en cuestión de semanas.

Ojalá que pueda venir dentro de algunos años a escribir de nuevo una historia a este blog y contaros que las cosas han seguido funcionando a la perfección. Estamos trabajando con denuedo en que eso sea posible, así que ojalá podamos cumplirlo. Creo que somos un ejemplo para muchas empresas y esa es una de las cosas que más nos enorgullece de nuestro trabajo. Ahora hay que seguir trabajando y mirar hacia delante.

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