Desde que la flora intestinal, ha pasado a conocerse como microbiota, los avances en el campo son imparables. Ahora sabemos que si falla la microbiota, fallan muchas otras cosas en nuestro organismo. Lo que antes, podía considerarse como otro tipo de enfermedades de mayor gravedad. Sin restarle importancia a un problema con la microbiota, pero sabiendo que al solución, es más sencilla. Sobre todo en enfermedades de curso crónico como puede ser el SIBO o el síndrome del intestino irritable.
Cuanto más se sabe sobre la microbiota, más se sabe dl funcionamiento de los diferentes sistemas del organismo. Una migraña recurrente, estornudar con frecuencia sin que venga al caso, padecer cansancio constate aunque se duerma bien, una piel seca que pica… Estos síntomas, en apariencia sin relación entre sí, pueden ser sinónimo de un déficit de DAO. O lo que viene a ser, de la enzima Dinamino Oxidasa que se encuentra en la mucosa intestinal. La misión de esta enzima, es degradar la histamina que se encuentra en los alimentos, durante la digestión.
En personas sanas, la operación de limpieza para eliminar la histamina, se realiza a diario, sin mayor contratiempo. Sin embargo, cuando no hay una cantidad suficiente o la actividad del DAO no alcanza para degradar la histamina exógena, se produce un problema. El exceso de histamina acaba siendo absorbido por el organismo y pasando a la sangre, lo que produce una larga lista de efectos adversos como la citada. Debemos saber que los niveles normales de DAO deben superar las 12.54 U/ml (unidades por mililitro en suero) o las 80 HDU/ml (unidad de histamina degradada por mililitro) que eran las antiguas unidades de medida utilizadas.
No obstante, existen pacientes con sintomatología cuyos niveles oscilan entre las diez y las veinte unidades, por lo que, desde hace unos años, se está estudiando el parámetro, con la finalidad de actualizar los rangos de forma objetiva, con datos tomados de estudios clínicos.
Síntomas de un déficit
Los profanos en la materia, como la que suscribe, necesitan saber más, por lo que hemos aprovechado para preguntar a los expertos de Probactis, expertos en microbioma y en probióticos para niños. Gracias a ellos, sabemos que una pista clara de que se acumula histamina en el organismo es la aparición de síntomas que afectan a dos o más sistemas, muchos de los cuales pueden manifestarse ya desde la infancia. Los más frecuentes son de carácter gastrointestinal, neurológico y musculoesquelético. La media de síntomas que muestra cada paciente es de ocho, siendo los que se producen con mayor frecuencia el dolor de cabeza, la migraña, la hinchazón abdominal y la fatiga.
Se trata de datos que se recogen en un estudio realizado recientemente. A diferencia de lo que ocurre con las alergias alimentarias, los síntomas no se vinculan con el consumo de algún alimento, sino con una amplia variedad, los cuales tienen contenidos variables en histamina. En algunos casos, es posible que se produzcan efectos tras consumir alimentos bajos en histamina, lo que supone mayor dificultad a la hora de realizar el abordaje clínico.
Los síntomas más frecuentes, son los que citaremos a continuación, sin que tengan que producirse al mismo tiempo:
- Sistema nervioso: migraña, cefaleas, vértigo, déficit de atención, falta de concentración, falta de memoria.
- Sistema digestivo: distensión abdominal, dolor abdominal, estreñimiento, diarrea, flatulencias, cólicos, vómitos, reflujo gastrointestinal, plenitud postprandial.
- Sistema cardiovascular: hipotonía, taquicardia, mareos.
- Sistema dérmico: prurito, rojeces, edemas, piel atópica, eccema.
- Sistema respiratorio: congestión nasal, rinorrea, rinitis, asma, estornudos.
- Sistema musculoesquelético: dolores musculares, dolores articulares, calambres, fibromialgia, fatiga.
Cabe señalar que actualmente se estudia la posibilidad de que afecte a otros sistemas como el urinario o el reproductor.
Respecto a las causas de que se produzca un déficit de DAO, se considera que la principal, es de origen genético. Algunas personas producen poca DAO por que va escrito en su ADN. La toma de algunos medicamentos, así como algunas de las enfermedades inflamatorias intestinales, pueden por igual comprometer la producción de la enzima a nivel intestinal.
Controlar la histamina que se ingiere mediante la dieta, es bastante difícil, debido a que no todos los alimentos cuentan con la misma cantidad, ni todas las personas la metabolizan de la misma manera.
Aquellos que se pregunte si es lo mismo el déficit de DAO que la intolerancia a la histamina, diremos que no es exactamente lo mismo, pero si van de la mano. El déficit de DAO es la principal causa de que se produzca intolerancia a la histamina, histaminosis o sensibilidad a la histamina. Se trata de una causalidad y no de la causa, puesto que la acumulación de histamina, puede tener varios orígenes. Otra causa de que se produzca un aumento de la histamina, pueden ser la mastocitosis, el síndrome de activación mastocitaria, alergias o intoxicaciones.
Diagnóstico y dieta
En el caso de que una persona padezca o presente síntomas que afectan a un mínimo de dos o tres sistemas, se requieren pruebas diagnósticas que confirmen o descarten el déficit. Existen dos tipos de test para comprobar si existe el déficit de DAO: el de la actividad sérica de la enzima oxidasa que se mide en U/ml y cuatro variantes del gen AOC1 que codifica la enzima DAO. La segunda prueba se realiza mediante muestra de sangre o raspado de mucosa bucal.
Cuando la prueba se realiza a una mujer en edad fértil, resulta imprescindible saber el momento del ciclo en el que se encuentra, puesto que los resultados pueden variar. Analizar la prueba durante el embarazo puede ser de utilidad para optimizar la dieta a seguir durante la gestación.
La dieta adecuada en estos casos, debes ser baja en histamina. Este tipo de dieta tiene como objetivo, disminuir la ingesta de alimentos ricos en histamina, aunque debemos saber que nunca se excluye totalmente, debido a que está presente en una amplia variedad de alimentos, ya sean de origen vegetal o animal. Con estas dietas se pretende reducir la ingesta de cuatro grupos de alimentos que producen acumulación de histamina:
- Los alimentos ricos en histamina.
- Los alimentos ricos en otras aminas que compiten con la histamina.
- Los alimentos descritos como liberadores de histamina endógena.
- Los alimentos con capacidad de bloquear o saturar la ruta metabólica de la histamina.
Del mismo modo que ocurre con otro tipo de dieta de exclusión, debe diseñarse por un dietista nutricionista, a ser posible, especializado en déficit de DAO, de manera que se eviten las carencias de nutrientes. Recurrir a las listas que se pueden encontrar en internet, puede ser algo orientativo y como tal, debe interpretarse. En el caso de sufrir déficit de DAO, loe mejor es ponerse en manos de un profesional de la nutrición. Los pacientes que siguen una dieta baja en histamina sin las recomendaciones de un profesional especializado, suelen presentar carencias nutricionales.
El abordaje de este déficit no es lineal ni definitivo, como en el caso de las alergias alimentarias. Existen fases que deben manejarse, siendo imprescindible avanzar y ampliar la alimentación de los pacientes, teniendo en cuenta la cantidad y el tipo de alimento en particular, junto con la frecuencia de su ingesta.
Por lo que se deduce que es fundamental que la alimentación se base en alimentos de temporada, lo más frescos posibles y bien conservados, debido a que la histamina se forma por la acción bacteriana a lo largo de la cadena de valor que pasan los alimentos. De manera que se desaconsejan totalmente los alimentos elaborados a partir de microorganismos o aquellos que pueden tener actividad fermentativa por parte de dichos microorganismos, como es el caso de los quesos, los productos encurtidos o el vino.
A la hora de consumir pescado fresco, debe existir la certeza de que es fresco y se ha conservado de forma adecuada, refrigerado o congelado. Si no existe esa certeza, lo mejor es comprarlo siempre congelado.
En la primera fase de la dieta de exclusión de histamina, se aconseja evitar más de treinta alimentos, siendo los más destacados los quesos curados, embutidos, vegetales fermentados, bebidas alcohólicas de doble fermentación o salsas de soja o tomate. Es fácil encontrarse restricciones de alimentos propios de una dieta saludable, como la berenjena, las espinacas o el aguacate.
Lo que no debe faltar cuando se lleva una dieta de este tipo es los suplementos adecuados para evitar el déficit de otros nutrientes. Para llevar un correcto manejo del déficit de DAO, se debe suplementar al paciente con la enzima DAO siempre que sea posible. La opción más activa y estable es la de origen animal con un formato gastro-resistente. Se trata de un suplemento medico especial que ayuda a limitar al máximo la absorción de histamina cuando se inicia el tratamiento, con objeto de poder ampliar la dieta en las siguientes fases. Se suele recomendar igualmente, tomar omega 3 y magnesio.
Para finalizar, diremos que si el déficit se debe a un componente genético no existe cura, pero si se trata de forma correcta y el paciente se educa bien, su calidad de vida, mejorará de forma notable. Lo que se puede extrapolar a cualquier causa que origine el déficit. Con un correcto manejo y la dieta adecuada, se puede controlar sin que se produzcan problemas.



